
Colores del Bulldog Francés: del estándar a la vida real
Colores reconocidos, tonalidades modernas, combinaciones, nombres comerciales y todo lo necesario para entender por qué dos Bulldogs Franceses pueden parecer de razas distintas y seguir llevando el mismo nombre.
El Bulldog Francés empezó con una paleta bastante sencilla.
Después llegaron el blue, el chocolate, el lilac, el tan, el merle, el isabella, el platinum, el pink y unas cuantas combinaciones cuyo nombre necesita casi tanto espacio como el propio perro.
El estándar continúa reconociendo una gama limitada. La población real de Bulldogs Franceses, mientras tanto, ha seguido produciendo colores, patrones y tonalidades que ya tienen criadores especializados, pruebas genéticas, compradores y nombres propios.
En esta página vamos a separar tres cosas que suelen mezclarse:
los colores que existen, los que reconoce el estándar y los que actualmente quedan fuera de él.
Porque un color no desaparece por no estar admitido en una exposición. Pero tampoco se convierte automáticamente en oficial porque aparezca mucho en redes sociales.
1. ¿Qué colores de Bulldog Francés existen?
La respuesta breve sería: muchos más de los que permite el estándar.
En el Bulldog Francés encontramos colores básicos, diluciones, patrones, marcas y combinaciones entre ellos. Por eso palabras como blue, tan y merle no siempre describen exactamente el mismo tipo de característica.
Un perro puede ser blue como color base, llevar marcas tan y además presentar patrón merle. El resultado sería un blue merle tan, un nombre bastante largo para un perro que probablemente seguirá respondiendo sólo cuando escuche abrirse la nevera.
Entre los colores y patrones que podemos encontrar actualmente están:
brindle o atigrado, fawn o leonado, pied, cream, black, blue, chocolate, cocoa, lilac, isabella, rojo, tan, merle, platinum y pink, además de numerosas combinaciones con blanco o marcas fuego.
Algunos nombres describen una base genética concreta. Otros se utilizan de forma diferente según el país, el laboratorio o el criador. Y algunos son nombres comerciales que han ganado popularidad más deprisa que precisión.
Por eso no basta con mirar una fotografía y preguntar:
«¿De qué color es?»
A veces también necesitamos saber qué pigmento produce, qué genes de dilución presenta, qué patrón se superpone y qué variantes lleva sin mostrarlas.
2. ¿Qué colores reconoce el estándar del Bulldog Francés?
El estándar oficial no intenta incluir todos los colores que pueden aparecer genéticamente en la raza.
Describe únicamente los colores admitidos para la cría y las exposiciones organizadas bajo ese estándar.
En términos generales, reconoce Bulldogs Franceses:
-
leonados o fawn, desde tonos claros hasta más intensos;
-
atigrados o brindle;
-
con o sin manchas blancas;
-
y ejemplares predominantemente blancos con manchas leonadas o atigradas, conocidos habitualmente como pied.
Dentro de estas categorías puede existir bastante variación visual. Un leonado puede ser claro, dorado o intenso. El atigrado puede ser muy evidente o tan cerrado que el perro parezca casi negro. Y la distribución del blanco puede cambiar enormemente de un ejemplar a otro.
El estándar no funciona como una carta de pinturas con una casilla para cada tonalidad.
Define una gama admitida y deja fuera pigmentos, diluciones y patrones que no forman parte de la descripción oficial actual.
Respetamos el estándar. Pero también conviene recordar que un estándar es un documento redactado por personas, actualizado en determinados momentos y bastante menos rápido que la genética, el mercado y los criadores cuando deciden explorar nuevas posibilidades.

¿Qué tipos de fawn existen?
El fawn (leonado) se produce por la expresión de feomelanina, cuya distribución depende principalmente de la interacción entre los loci A (ASIP), K (CBD103) y E (MC1R). La intensidad del tono está además influida por genes modificadores de intensidad, por lo que no existe un único «gen del fawn».
Visualmente podemos distinguir fawn normal, que puede ir desde tonos claros hasta leonados más cálidos, y fawn intenso, en el que la feomelanina alcanza una pigmentación mucho más fuerte y saturada, pudiendo llegar a tonos rojizos profundos.
Fawn normal y fawn intenso no son dos colores genéticamente independientes: la diferencia está principalmente en la intensidad de la feomelanina.

¿Qué tipos de brindle existen?
El patrón brindle o atigrado está relacionado con el alelo kᵇʳ del locus K (CBD103). Este patrón hace que aparezcan zonas de eumelanina en forma de rayas o vetas sobre las áreas donde se expresa la feomelanina.
Visualmente podemos distinguir principalmente dos formas:
Brindle normal: el fondo es más claro y sobre él aparecen rayas o vetas oscuras, que pueden ser abundantes o muy discretas.
Reverse brindle: predomina visualmente el pigmento oscuro y las zonas más claras quedan reducidas a pocas vetas o reflejos atigrados. El perro puede parecer casi negro a primera vista y mostrar el brindle solamente al observarlo con atención.
Normal y reverse brindle no son dos genes diferentes: ambos corresponden al patrón brindle; lo que cambia es principalmente la proporción y distribución visual de las zonas claras y oscuras.
3. ¿Qué colores no están reconocidos por el estándar?
Fuera del estándar encontramos precisamente buena parte de los colores que más atención reciben actualmente.
Entre ellos están, según la combinación concreta:
blue, chocolate, cocoa, lilac, isabella, tan, merle, platinum, pink y diversas variantes de rojo, además de combinaciones como blue tan, lilac tan, chocolate tan, isabella tan o merle sobre distintas bases.
Que un color no esté reconocido significa principalmente que el perro no puede competir como ejemplar conforme al estándar en exposiciones donde éste se aplica.
No significa que deje de ser un Bulldog Francés, que no pueda tener documentación de origen o que su color haya aparecido por arte de magia la semana pasada.
También conviene evitar el razonamiento contrario: que un color exista y sea popular no demuestra por sí solo que toda selección realizada alrededor de él sea buena.
El color es una característica.
No sustituye la estructura, la respiración, el carácter, la salud ni el trabajo de selección.
Pero tampoco tenemos que fingir que no importa. Para muchos propietarios es una parte importante de la elección, y para numerosos criadores se ha convertido en un objetivo de selección tan real como el tamaño, el tipo de cabeza o la calidad del movimiento.
Actualmente, el estándar y el interés del público no siempre miran en la misma dirección.
El primero continúa defendiendo una paleta histórica bastante limitada.
El segundo suele detenerse precisamente delante del perro que lleva un color que el estándar decidió no invitar a la exposición.
¿Qué significa tan en un Bulldog Francés?
Antes de seguir hablando de blue, chocolate, lilac y compañía, conviene aclarar tres palabras que aparecerán una y otra vez. Empezamos por tan.
Tan no es el color principal del perro. Son marcas de color más claro que aparecen en lugares bastante concretos: sobre los ojos, en las mejillas, a ambos lados del hocico, en el pecho y en las extremidades. Dependiendo del perro, pueden ser muy intensas y perfectamente delimitadas o bastante más discretas.
Por eso podemos encontrar un black tan, blue tan, chocolate tan, lilac tan o isabella tan. Las marcas ocupan aproximadamente las mismas zonas; lo que cambia es el color de base sobre el que aparecen.
Dicho de otra manera, si alguien dice simplemente «es tan», todavía nos falta una parte importante de la información.
Es un poco como decir que una persona lleva calcetines rojos sin contarnos de qué color va vestida.
Genéticamente, este patrón está relacionado principalmente con el locus A (ASIP) y con la posibilidad de que esas marcas puedan expresarse según lo que ocurra en otros loci. Más adelante, en el apartado de genética del color, veremos por qué dos padres sin marcas tan visibles pueden llevarlas escondidas y producir cachorros que sí las muestran.
Por ahora basta con recordar una regla sencilla:
tan nos dice dónde aparecen determinadas marcas; no nos dice cuál es el color de base del perro.
¿Todos los tan son iguales?
No. Además del color de base, también puede cambiar el tono, la intensidad y la extensión de las marcas tan.
El tan clásico suele aparecer sobre los ojos, en las mejillas, a los lados del hocico, en el pecho y en las extremidades. Pero en unos perros las marcas son pequeñas y muy delimitadas, mientras que en otros ocupan zonas mucho mayores.
También podemos encontrar diferentes expresiones y términos utilizados por los criadores:
Tan clásico — marcas relativamente bien delimitadas en las zonas habituales.
Tan intenso — marcas más vivas y contrastadas, que pueden ir desde crema y dorado hasta tonos rojizos bastante intensos.
Extended tan — el color tan ocupa una superficie mayor de lo habitual y puede extenderse por zonas del cuerpo donde en un tan clásico veríamos más color de base.
Maskless — literalmente, sin máscara. El perro no presenta la máscara oscura habitual sobre el hocico y la cara, por lo que el tan o el fawn de esas zonas queda visible. El efecto puede cambiar muchísimo la expresión del perro, especialmente en combinaciones claras.
Y naturalmente podemos combinar estas características con diferentes colores de base. Por eso encontramos nombres como blue tan, chocolate tan, lilac tan, isabella tan, y después variantes visuales con un tan más claro, más rojo, más extendido o sin máscara.
Aquí conviene hacer una pequeña advertencia: no todos los nombres utilizados por criadores describen una mutación genética independiente. Algunos indican una combinación genética concreta y otros simplemente describen cómo se expresa visualmente el color.
Por eso dos perros vendidos como blue tan pueden compartir la misma denominación y, sin embargo, parecer sorprendentemente distintos.
Tan nos dice principalmente dónde y cómo aparecen determinadas marcas; no nos dice por sí solo cuál es el color de base del perro.

¿Qué es un Bulldog Francés trindle?
Trindle no es un color independiente. Es un término utilizado para describir un Bulldog Francés en el que se combinan tan y brindle.
De hecho, el propio nombre procede de esa combinación:
tan + brindle = trindle.
En un Bulldog Francés tan, las marcas más claras aparecen normalmente sobre los ojos, en las mejillas, el pecho y las patas. En un trindle, dentro de esas zonas tan aparecen además rayas atigradas.
La intensidad puede variar muchísimo. En algunos perros el atigrado dentro de las marcas tan es muy evidente, mientras que en otros puede limitarse a unas pocas rayas en las patas, las mejillas o el pecho y resultar difícil de apreciar a primera vista.
Por eso es importante no confundir trindle con brindle. Un perro brindle presenta el patrón atigrado sobre las zonas del manto donde este se expresa. En un trindle, lo característico es que el brindle aparece dentro de las zonas que normalmente identificaríamos como tan points.
Además, trindle no nos dice cuál es el color base del perro. Podemos encontrar, por ejemplo, black trindle, blue trindle, chocolate trindle, lilac trindle o Isabella trindle.
Así que cuando hablamos de trindle no estamos añadiendo un nuevo color a la enorme lista del Bulldog Francés. Estamos describiendo una combinación de patrones que ya conocemos: tan + brindle.
¿Qué es un Bulldog Francés merle?
Con merle ocurre algo parecido: tampoco estamos hablando simplemente de un color.
Merle es un patrón que modifica la distribución del pigmento, creando zonas irregulares más claras y más oscuras. Por eso su aspecto puede ser espectacularmente distinto de un perro a otro: algunos presentan grandes áreas claramente marmoleadas y otros muestran un dibujo mucho más discreto.
Además, merle puede aparecer sobre diferentes bases. Podemos hablar de blue merle, chocolate merle, lilac merle, isabella merle y de combinaciones todavía más largas cuando añadimos tan, pied u otras características.
El patrón merle también puede afectar a la pigmentación de los ojos. Un perro puede tener uno o ambos ojos azules, diferentes tonos dentro del mismo ojo o conservar los ojos oscuros. Así que los ojos azules pueden acompañar al merle, pero no son una condición obligatoria para identificarlo.
Genéticamente, merle está asociado al gen PMEL (locus M). Y aquí sí hay una cuestión que va mucho más allá de elegir un color bonito: no todas las combinaciones reproductivas con merle son equivalentes.
Especialmente, el cruce de dos perros merle puede producir descendencia con determinadas combinaciones genéticas asociadas a un riesgo considerablemente mayor de alteraciones auditivas y oculares. Por eso, cuando lleguemos a la genética de la reproducción, el famoso merle × merle tendrá su propio espacio.
Merle es precioso, complicado y bastante malo para improvisar.
¿Existen diferentes tipos de merle?
Sí, pero aquí la genética es bastante más interesante de lo que parece a simple vista.
El patrón merle está relacionado con una inserción de ADN en el gen PMEL. Lo peculiar es que esta inserción contiene una región cuya longitud puede variar, y esa longitud influye en la forma y en la intensidad con la que el merle se expresa.
Por eso actualmente no resulta del todo correcto pensar únicamente en dos posibilidades: «merle» o «no merle».
Existe, en realidad, todo un espectro de variantes. Además, los diferentes estudios y laboratorios no utilizan exactamente los mismos límites ni la misma nomenclatura. Por este motivo algunos laboratorios, como UC Davis, prefieren informar directamente del tamaño de la variante detectada en lugar de asignarle obligatoriamente una categoría.
Merle clásico
Es el que reconocemos fácilmente a simple vista.
La eumelanina no se distribuye de manera uniforme y aparecen zonas de pigmentación normal mezcladas con otras diluidas. En un perro de base negra veremos normalmente negro y gris; en chocolate, marrones de diferente intensidad; en blue, lilac y otras bases el efecto se produce sobre el pigmento correspondiente.
Merle afecta principalmente a la eumelanina, por lo que el resultado visual también depende del resto de la genética del perro.
Cryptic merle, phantom merle o ghost merle
Aquí empiezan los problemas con los nombres.
Las variantes merle más cortas pueden producir muy poco efecto visible o incluso ninguno. Estos perros se conocen habitualmente como cryptic merle y también encontraremos los términos phantom merle o ghost merle.
Por tanto, phantom no debe entenderse necesariamente como una nueva clase genética independiente: históricamente estos nombres se han utilizado para perros portadores de variantes merle que pueden parecer completamente no merle.
Y precisamente por eso mirar al perro no siempre es suficiente para saber si lleva una variante merle.
Hidden merle o masked merle
Aunque a veces se mezcla con cryptic merle, no es exactamente lo mismo.
Un cryptic merle puede resultar invisible debido a las características de la propia variante PMEL.
En un hidden o masked merle, en cambio, el perro puede tener una variante capaz de producir merle, pero otro mecanismo genético impide que podamos verlo claramente en el manto.
Un ejemplo especialmente fácil de entender es un perro e/e: como merle actúa sobre la eumelanina y esta no se expresa normalmente en el pelo de un perro recessive red/cream, el patrón puede quedar visualmente oculto.
También una extensión muy grande de blanco puede dificultar o impedir reconocerlo.
El perro puede parecer no merle y, sin embargo, seguir transmitiendo la variante merle a su descendencia.
¿Qué es un merle mosaico?
El término mosaico puede resultar confuso porque se utiliza para describir dos cosas relacionadas, pero no exactamente iguales.
Desde el punto de vista genético, puede existir mosaicismo en el locus merle. La inserción asociada al merle en el gen PMEL es inestable y puede cambiar de longitud durante las divisiones celulares. Como consecuencia, diferentes grupos de células de un mismo perro pueden contener variantes merle de distinta longitud.
Por eso, en algunos perros un test puede detectar más de dos variantes merle. Esto no significa que cada célula tenga tres o más copias del gen, sino que estamos detectando diferentes poblaciones celulares dentro del mismo animal.
Pero en el mundo del Bulldog Francés también encontramos la palabra mosaico utilizada para describir el aspecto del perro.
En estos casos hablamos de perros cuyo manto presenta zonas claramente diferenciadas que parecen corresponder a varios colores o tonalidades diferentes. El resultado puede ser espectacular: áreas oscuras, diluidas, marrones, grisáceas o muy claras pueden aparecer aparentemente separadas dentro del mismo manto, a veces además combinadas con merle y otros patrones.
Y aquí debemos tener cuidado:
ver varios colores en un perro no demuestra por sí solo que exista mosaicismo genético.
Un aspecto multicolor también puede ser consecuencia de la interacción entre el color base, merle, tan, brindle, pied y otros modificadores.
Por eso debemos distinguir entre:
mosaico como descripción visual — un perro cuyo manto parece formado por diferentes bloques de color;
y mosaicismo genético — la presencia demostrable de diferentes poblaciones celulares con variantes genéticas distintas.
En algunos perros ambas cosas pueden coincidir. En otros, un aspecto “mosaico” no significa necesariamente que el perro sea un mosaico genético.
¿Y el harlequin merle?
También existe el término harlequin merle para determinadas variantes situadas en el extremo más largo del espectro, capaces de producir una dilución extremadamente intensa y grandes zonas muy claras o blancas.
Pero hay que evitar una confusión importante: este harlequin merle asociado a PMEL no es lo mismo que el Harlequin del Gran Danés, relacionado con otra variante genética.
Por eso un Bulldog Francés descrito como harlequin merle no significa que tenga el «gen Harlequin del Gran Danés».
Entonces, ¿cómo sabemos qué merle tenemos?
Aquí una fotografía empieza a quedarse corta.
Dos perros pueden tener expresiones visuales muy diferentes y ambos portar variantes de PMEL. Otro puede parecer completamente no merle y transmitir merle. Y un mosaico puede ofrecer todavía una situación genética más compleja.
Por eso, cuando el merle está presente en una línea de cría, el test genético es especialmente importante antes de planificar un cruce.
Y hay un detalle que merece recordarse:
«No veo merle» no significa necesariamente «no hay merle».

¿Qué es un Bulldog Francés pied?
Pied describe otra cosa distinta: la distribución de grandes áreas blancas junto con zonas pigmentadas.
Un Bulldog Francés pied puede ser predominantemente blanco y presentar manchas de color en la cabeza y el cuerpo. Pero decir pied tampoco nos explica de qué color son esas manchas.
Podemos tener un pied fawn, un pied brindle, un pied blue, un pied chocolate y otras combinaciones. El patrón nos cuenta cómo se distribuye el blanco; el resto del nombre nos dice qué pigmentación aparece en las zonas coloreadas.
Y aquí tenemos además una particularidad interesante: pied sí forma parte del aspecto tradicional del Bulldog Francés, siempre que las zonas pigmentadas correspondan a los colores admitidos por el estándar. Un pied fawn o un pied brindle puede encajar en el estándar; un pied blue sigue llevando un color blue que el estándar FCI no reconoce.
Por tanto, pied no convierte automáticamente un color en reconocido ni en no reconocido. Sólo nos cuenta cómo está vestido.
Y con esto ya tenemos tres piezas importantes del rompecabezas:
tan coloca las marcas, merle modifica visualmente el pigmento y pied reparte el color entre grandes zonas blancas.
Ahora sí podemos empezar con los colores propiamente dichos sin que un nombre como blue merle tan parezca la contraseña del Wi-Fi del vecino.
¿Existen diferentes tipos de pied?
Sí. En el Bulldog Francés la cantidad de blanco puede variar muchísimo: desde unas pequeñas marcas hasta un perro prácticamente blanco con apenas alguna zona pigmentada.
Estas diferencias están relacionadas principalmente con el locus S, asociado al gen MITF, aunque la distribución exacta de las manchas no puede predecirse simplemente leyendo un resultado genético.
De forma práctica, podemos encontrar:
S/S – sólido
El perro no presenta el patrón pied. Puede ser completamente coloreado o mostrar pequeñas marcas blancas residuales en pecho, dedos u otras zonas.
S/sp – pied
El perro porta una copia asociada al patrón pied. La expresión puede ser variable: algunos presentan relativamente poco blanco y otros muestran manchas blancas mucho más evidentes.
sp/sp – pied con mucho blanco
El blanco puede ocupar una parte importante del cuerpo, dejando zonas pigmentadas principalmente en la cabeza, el lomo o los flancos. La cantidad y la forma de estas manchas pueden variar considerablemente entre individuos.
Extreme pied
En el extremo de la expresión encontramos perros casi completamente blancos, en los que solamente permanecen pequeñas áreas pigmentadas, con frecuencia en la cabeza o alrededor de las orejas.
Aquí conviene hacer una precisión importante: la nomenclatura S, sp y sw no es completamente uniforme entre laboratorios ni todos los tests comerciales distinguen estas variantes de la misma manera. Además, conocer el genotipo no permite dibujar de antemano las manchas del cachorro.
Dos perros con resultados similares pueden tener una distribución del blanco sorprendentemente diferente.
El locus S puede ayudarnos a entender por qué aparece el blanco, pero no funciona como un mapa que nos diga exactamente dónde aparecerá cada mancha.

¿Qué es un Bulldog Francés Husky?
El término Husky se utiliza en la cría moderna del Bulldog Francés para describir un patrón muy característico, especialmente visible en la cabeza.
Su rasgo más reconocible es el dibujo de la cara, con una distribución de zonas claras y pigmentadas que recuerda a la máscara facial de un Husky Siberiano. El contraste alrededor de los ojos, la frente, las mejillas y el hocico crea ese aspecto tan particular del que procede el nombre.
La cantidad de blanco y la forma exacta del dibujo pueden variar mucho de un perro a otro. Algunos presentan una máscara muy simétrica y definida, mientras que en otros el patrón es más irregular.
Además, Husky no es un color de base. Podemos encontrar este aspecto sobre diferentes pigmentaciones, por lo que el nombre describe principalmente el patrón que vemos, no simplemente el color del perro.
Y, por supuesto, llamarlo Husky no significa que exista un cruce con un Husky Siberiano. El término hace referencia únicamente a la semejanza visual del dibujo facial.
¿Qué es un Bulldog Francés Koi?
El Koi está estrechamente relacionado visualmente con el patrón Husky, pero incorpora una pieza adicional muy importante:
el merle.
Podemos entenderlo de una forma bastante sencilla:
Husky + merle = Koi.
El perro conserva el característico dibujo facial asociado al Husky, pero sobre las zonas pigmentadas aparece además la modificación propia del merle. El resultado es un patrón mucho más fragmentado y llamativo, con diferentes intensidades y manchas dentro de las áreas de color.
Al igual que ocurre con Husky, Koi tampoco nos dice por sí solo cuál es el color de base del perro. Esa base puede variar, y el merle actuará sobre las zonas de pigmentación correspondientes.
Por eso dos Bulldogs Franceses Koi pueden resultar visualmente muy diferentes y, sin embargo, compartir la misma idea fundamental del patrón: la distribución tipo Husky combinada con merle.
Husky y Koi: la diferencia en una frase
Husky = dibujo facial característico tipo Husky.
Koi = ese mismo patrón combinado con merle.

Antes de empezar…
Hasta ahora hemos hablado de tan, merle y pied porque esos patrones pueden aparecer prácticamente sobre cualquier color. Son como una capa que se añade después y por eso era más fácil explicarlos antes de entrar en los colores propiamente dichos.
A partir de aquí cambiaremos la forma de ver el color.
En lugar de memorizar una larga lista de nombres, vamos a construir un Bulldog Francés como si fuera un puzle genético. Empezaremos por un perro completamente negro y, paso a paso, iremos añadiendo nuevas variantes genéticas para ver cómo cambia su aspecto.
Así entenderás por qué aparecen colores como blue, chocolate, lilac, isabella o new shade, y también por qué dos perros muy parecidos pueden tener genéticas completamente distintas.
Si te interesa comprender cómo funcionan exactamente los genes, los loci, la herencia y las posibles combinaciones, hemos preparado una guía específica sobre la genética del color del Bulldog Francés. Aquí nos centraremos sobre todo en el resultado visible: el color que vemos delante de nosotros.
Pieza 1. El Bulldog Francés negro
Si queremos entender de verdad todos los colores del Bulldog Francés, tenemos que empezar por el principio.
Y ese principio es un perro completamente negro.
Puede parecer extraño empezar una página sobre colores exóticos hablando del color más clásico, pero tiene toda la lógica del mundo. A partir de este perro iremos añadiendo una pieza genética cada vez y veremos cómo aparecen todos los demás colores.
En otras palabras, vamos a construir un Bulldog Francés como si fuera un puzle.
¿Qué es un Bulldog Francés negro?
El negro es el punto de partida de nuestro recorrido.
En este perro el pigmento oscuro, llamado eumelanina, se produce de forma normal y no existe ninguna variante genética que lo diluya o lo transforme en otro color.
Por eso la trufa, los labios, los párpados y el pelo presentan una pigmentación intensamente negra.
Hasta aquí todo parece muy sencillo.
Pero la realidad es bastante más divertida.
Un Bulldog Francés negro puede esconder muchos colores
Dos Bulldogs Franceses completamente negros pueden parecer idénticos.
Sin embargo, uno puede ser portador de blue, el otro de chocolate, otro de cocoa, otro de cream y otro incluso de varias de esas variantes al mismo tiempo.
Visualmente seguirán siendo negros.
Genéticamente pueden ser perros completamente diferentes.
Por eso, cuando hablamos de genética del color, lo que vemos es sólo una parte de la historia.
¿Por qué empezamos por aquí?
Porque a partir de este momento iremos añadiendo una sola pieza cada vez.
Primero aparecerá el blue.
Después veremos cómo surge el chocolate.
Más adelante llegarán cocoa, lilac, isabella, new shade, cream, platinum, pink y todas las demás combinaciones.
Y descubrirás que muchos nombres que parecen colores completamente distintos son, en realidad, el resultado de añadir una o dos piezas nuevas al mismo puzle.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés negro, black tan, merle sobre base negra y pied negro.
Pieza 2. Bulldog Francés blue
¿Qué es un Bulldog Francés blue?
El Bulldog Francés blue no es azul, por mucho entusiasmo que le pongamos al nombre. Su color puede ir desde un gris grafito bastante oscuro hasta un tono gris azulado mucho más claro.
La diferencia importante no está únicamente en el pelo. En un Bulldog Francés blue, el pigmento de la trufa, los labios, los párpados y otras zonas pigmentadas también aparece diluido, por lo que en lugar de negro veremos tonos grisáceos o azulados. Esto ayuda bastante a distinguir un blue real de un perro negro que simplemente salió gris en la fotografía.
¿Por qué un Bulldog Francés es blue?
El blue aparece por una dilución de la eumelanina, el pigmento oscuro. Está relacionado con variantes del gen MLPH, conocido en genética del color como locus D.
Para que se manifieste el color diluido, el perro debe heredar las variantes responsables de ambos progenitores. Por eso dos perros que visualmente no son blue pueden producir cachorros blue si ambos son portadores.
Aquí no vamos a convertir cada color en una clase de genética molecular —para eso tendremos un apartado específico sobre genética del color del Bulldog Francés—, pero entender este principio nos servirá para casi todo lo que viene después.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés blue, blue tan, blue merle y pied blue.
Blue, blue tan, pied blue y blue merle no son lo mismo
Aquí empiezan los apellidos.
Un blue puede presentar un manto gris azulado relativamente uniforme.
Un blue tan tiene esa misma base diluida, pero además presenta las características marcas tan: sobre los ojos, en las mejillas, el pecho y las extremidades.
Un pied blue presenta zonas blancas extensas junto con áreas pigmentadas blue. El blanco no convierte el blue en otro pigmento: simplemente modifica la distribución visible del color.
Y un blue merle añade además el patrón merle, que produce áreas irregulares de diferente intensidad sobre el pigmento de base.
Por eso decir simplemente «es azul» puede quedarse bastante corto. Dos Bulldogs Franceses blue pueden parecer completamente distintos.
¿El Bulldog Francés blue está reconocido por el estándar?
No. El blue no es actualmente un color reconocido por el estándar FCI del Bulldog Francés.
Eso no ha impedido que se convierta en uno de los colores modernos más conocidos y extendidos de la raza. Se cría desde hace años, existen líneas especializadas y es además la base de numerosas combinaciones actuales.
Una cosa es que el color exista y otra que el estándar lo admita en exposición. Conviene no confundir ambas.
¿Cómo saber si un Bulldog Francés es realmente blue?
A simple vista podemos orientarnos por el color del manto y, sobre todo, por la pigmentación de la trufa, labios y párpados. Pero las fotografías engañan muchísimo: la iluminación puede convertir un negro en gris y un blue oscuro casi en negro.
Si necesitamos saberlo con seguridad —especialmente para reproducción—, existe una solución bastante menos artística:
un test genético de color.
El ojo nos dice de qué color parece el perro. El ADN nos cuenta por qué lo es y, además, qué otros colores lleva escondidos en el bolsillo.
Pieza 3. El Bulldog Francés chocolate
Hasta ahora nuestro puzle era bastante sencillo. Partimos del negro, añadimos la dilución y obtuvimos un Bulldog Francés blue. Ahora vamos a cambiar el propio pigmento oscuro.
Cuando determinadas variantes genéticas impiden que la eumelanina se produzca en su forma negra habitual, las zonas que deberían ser negras pasan a verse marrones. Esto afecta no sólo al pelo: la trufa, los labios, los párpados y otras zonas pigmentadas también adquieren tonalidades marrones.
Y aquí aparece nuestro Bulldog Francés chocolate.
Pero justo en este punto el puzle deja de ser tan sencillo.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés chocolate, chocolate tan, chocolate merle y pied chocolate.
¿Todos los Bulldogs Franceses chocolate son genéticamente iguales?
No.
Durante mucho tiempo, cuando se hablaba de chocolate se pensaba principalmente en variantes del locus B, gen TYRP1. Un perro con dos copias de determinadas variantes recesivas de este gen puede presentar eumelanina marrón en lugar de negra. Es lo que en el mundo de la cría suele denominarse testable chocolate, precisamente porque esas variantes podían identificarse mediante un test genético.
Pero después apareció otra pieza del puzle: cocoa.
Cocoa está relacionado con otro gen, HPS3, y también puede producir una pigmentación marrón en el Bulldog Francés. Antes de disponer de una prueba genética específica, estos perros llegaron a conocerse entre criadores como non-testable chocolate.
Por tanto, dos Bulldogs Franceses que nuestros ojos clasifican simplemente como «chocolate» no tienen por qué haber llegado al marrón por el mismo camino genético.
Y todavía no hemos terminado.
Un perro puede llevar variantes de TYRP1, de HPS3, de ambos genes a la vez y, además, combinar todo esto con otras piezas que iremos añadiendo después.
Así que a partir de chocolate ya no vamos a preguntar solamente:
«¿De qué color es este perro?»
También tendremos que preguntar:
«¿Cómo ha llegado genéticamente a ese color?»
Dos caminos diferentes hacia el chocolate
Aquí nuestro puzle nos prepara la primera sorpresa: un Bulldog Francés marrón no tiene por qué ser genéticamente igual a otro Bulldog Francés marrón.
El llamado testable chocolate está relacionado con variantes recesivas del gen TYRP1 (locus B). Cuando el perro presenta dos alelos brown compatibles —lo que habitualmente simplificamos como b/b— la eumelanina que normalmente sería negra se vuelve marrón.
Pero en el Bulldog Francés existe otro camino. Una variante recesiva del gen HPS3, denominada cocoa (co), también puede producir eumelanina marrón cuando está presente como co/co. Antes de descubrirse esta variante y desarrollarse su prueba genética, entre criadores este color se conocía precisamente como non-testable chocolate.
¿Podemos diferenciarlos mirando al perro? A veces podemos sospecharlo: en los estudios realizados, los adultos cocoa tendían a presentar un marrón algo más oscuro que los chocolate relacionados con TYRP1. Pero los propios investigadores advierten que el fondo genético modifica el resultado y que no siempre es posible distinguirlos de forma fiable por el aspecto.
Y todavía queda una combinación especialmente interesante: un perro puede ser simultáneamente b/b y co/co. Aquí no vamos a inventar una respuesta bonita: UC Davis señala actualmente que la interacción entre TYRP1 brown y cocoa todavía no está suficientemente comprendida como para predecir con seguridad el fenotipo de b/b + co/co.
Así que guardamos las dos piezas: b y co. Las necesitaremos muy pronto para construir lilac, isabella y new shade.
¿Y qué es el famoso bulldog francés «rojo»?
Aquí aparece uno de esos nombres que pueden provocar bastante confusión.
Entre criadores de Bulldog Francés se utiliza con frecuencia el término rojo para describir determinados perros testable chocolate (b/b) cuyo marrón presenta un tono especialmente cálido, rojizo o parecido al chocolate con leche. De hecho, en el lenguaje de cría es habitual encontrar rojo y testable chocolate utilizados casi como sinónimos.
Sin embargo, rojo no es actualmente un locus ni una variante genética independiente que podamos añadir a nuestro puzle. Los laboratorios de genética clasifican el mecanismo conocido como testable chocolate dentro del locus B (TYRP1): dos copias de variantes brown compatibles, simplificadas habitualmente como b/b, transforman la eumelanina negra en marrón.
Entonces, ¿por qué unos chocolate son oscuros y otros parecen casi rojizos?
Porque el color que vemos es el resultado final de todo el genotipo del perro, y todavía no conocemos perfectamente todos los factores que modifican cada tonalidad. Incluso cocoa, producido por una variante diferente en HPS3, suele dar un marrón más oscuro que el asociado a TYRP1, pero existe variación fenotípica.
Por eso, en esta página utilizaremos rojo como una denominación de cría para una tonalidad o expresión del chocolate testable, y no como un color genético independiente.
En nuestro puzle, por tanto, no añadimos una pieza nueva: seguimos teniendo chocolate. Simplemente hemos descubierto que esa misma pieza puede verse de formas bastante diferentes.
Pero la confusión aumenta porque la terminología no es igual en todos los países ni en todas las comunidades de criadores. Un nombre utilizado en Europa puede significar algo diferente al otro lado del Atlántico. En Estados Unidos, por ejemplo, también es frecuente encontrar la palabra red aplicada a Bulldogs Franceses de base fawn extremadamente intensa y oscura, que genéticamente pertenecen a otra historia completamente distinta.
Por eso dos perros anunciados como rojo o red en Internet ni siquiera tienen necesariamente el mismo tipo de pigmentación.
Pieza 4. El Bulldog Francés lilac
Nuestro puzle empieza a funcionar de verdad.
Ya conocemos el cocoa, producido cuando el perro presenta co/co en el gen HPS3. Ahora añadimos una pieza que ya conocemos: la dilución del locus D.
¿Qué ocurre cuando diluimos cocoa?
Cocoa + dilución = lilac.
En la clasificación que utilizamos en esta página, un Bulldog Francés lilac combina co/co en HPS3 con d/d en el locus D (MLPH).
El cocoa modifica la eumelanina y produce una pigmentación marrón característica. Cuando añadimos d/d, ese pigmento se diluye todavía más y obtenemos el tono que los criadores denominan lilac.
Visualmente puede variar bastante: desde un gris cálido con matices marrones hasta tonos taupe, lavanda grisácea o beige grisáceo. La intensidad exacta dependerá también del resto de la genética del perro.
La dilución afecta igualmente a las zonas pigmentadas. Por eso la trufa, los labios y los párpados presentan una pigmentación más clara que en un perro negro o cocoa, y los ojos también pueden mostrar tonalidades considerablemente más claras.
Y nuestro puzle ya tiene una nueva combinación:
¿Todos los lilac tienen exactamente el mismo color?
No. Y aquí vuelve a aparecer algo que ya vimos con otros colores.
Lilac describe una combinación genética básica, pero no una tonalidad exacta. Algunos perros presentan un tono más gris, otros más cálido, más claro, más oscuro o con matices taupe. La edad y el resto del fondo genético pueden modificar considerablemente el aspecto final.
Para nuestro constructor vamos a utilizar una clasificación sencilla y coherente:
cocoa + dilución → co/co + d/d → lilac.
Es decir, partimos del cocoa producido por HPS3 y añadimos la dilución d/d del locus D.
Pero todavía conservamos otra pieza de nuestro puzle: TYRP1 (b/b).
No la hemos olvidado. La necesitaremos enseguida, porque al combinar testable chocolate, dilución y posteriormente cocoa, entraremos en el territorio de Isabella y New Shade, donde cada nueva pieza vuelve a modificar el resultado.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés lilac, lilac tan, lilac merle y pied lilac.
Pieza 5. El Bulldog Francés Isabella
Hasta ahora nuestro puzle seguía unas reglas bastante cómodas.
Ya conocemos el testable chocolate, producido por determinadas variantes de TYRP1 (b/b). También conocemos la dilución d/d, que transforma la eumelanina negra en blue.
Ahora vamos a combinar esas dos piezas.
Testable chocolate + dilución = Isabella.
¿Qué es un Bulldog Francés Isabella?
En la clasificación que utilizamos en nuestro constructor, un Bulldog Francés Isabella combina b/b en el locus B (TYRP1) con d/d en el locus D (MLPH).
El b/b transforma la eumelanina negra en marrón y, al añadir d/d, ese pigmento marrón se diluye. El resultado es una tonalidad considerablemente más clara y suave, que puede variar entre beige, café con leche, gris parduzco y tonos ligeramente rosados.
La dilución también afecta a las zonas pigmentadas. La trufa, los labios y los párpados pierden la pigmentación oscura característica de un perro negro, y los ojos pueden presentar tonalidades más claras.
Entonces, ¿cuál es la fórmula de Isabella?
En nuestro puzle es muy sencilla:
b/b + d/d → Isabella.
Y esto nos permite separar claramente los dos colores que acabamos de construir:
co/co + d/d → Lilac
b/b + d/d → Isabella
Pero todavía podemos añadir una pieza más.
¿Qué ocurrirá si nuestro Isabella, que ya tiene testable chocolate + dilución, recibe además cocoa (co/co)?
Ahí llegamos al siguiente color de nuestro puzle: New Shade Isabella.
¿Y cómo lo utilizaremos nosotros?
Para que nuestro puzle siga siendo fácil de entender, vamos a mantener una clasificación clara basada en las piezas genéticas que vamos añadiendo.
Hasta ahora tenemos:
Lilac → co/co + d/d
cocoa + dilución.
Isabella → b/b + d/d
testable chocolate + dilución.
Son dos caminos diferentes para obtener una eumelanina marrón diluida, y precisamente por eso perros visualmente parecidos pueden esconder una genética diferente.
Pero todavía podemos combinar ambos caminos.
Si a nuestro Isabella b/b + d/d le añadimos también cocoa (co/co), reunimos por primera vez las tres piezas:
b/b + co/co + d/d
Y con esta combinación llegamos a la siguiente pieza de nuestro puzle: New Shade Isabella
Aquí veremos qué ocurre cuando testable chocolate, cocoa y dilución aparecen juntos en el mismo perro.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés isabella, isabella tan, isabella merle y pied isabella.
Pieza 6. New Shade Isabella
Hasta ahora hemos ido añadiendo piezas a nuestro puzle una a una. Y para llegar a New Shade Isabella tampoco necesitamos descubrir un gen nuevo.
Necesitamos combinar varias piezas que ya conocemos.
Tenemos el testable chocolate, relacionado con TYRP1 (b/b).
Tenemos cocoa, relacionado con HPS3 (co/co).
Y tenemos la dilución, relacionada con MLPH (d/d).
Pero antes de utilizar las tres piezas juntas podemos hacer una combinación intermedia:
b/b + co/co → New Shade Chocolate
¿Qué es New Shade Chocolate?
Cuando un Bulldog Francés reúne testable chocolate (b/b) y cocoa (co/co) en el mismo perro, los dos mecanismos que modifican la eumelanina marrón actúan conjuntamente.
Esta combinación es conocida entre los criadores como New Shade Chocolate.
No estamos hablando de un nuevo pigmento ni de un nuevo gen. Simplemente hemos colocado juntas nuestras dos piezas relacionadas con el marrón:
testable chocolate + cocoa = New Shade Chocolate.
¿Y qué ocurre si añadimos dilución?
Ahora recuperamos nuestra tercera pieza: d/d.
Si al New Shade Chocolate (b/b + co/co) le añadimos la dilución, obtenemos:
b/b + co/co + d/d → New Shade Isabella
La eumelanina marrón combinada se encuentra además diluida, produciendo esos tonos extremadamente claros, cálidos y particulares que en la terminología moderna del Bulldog Francés conocemos como New Shade Isabella.
¿Qué significa realmente «New Shade»?
Literalmente, New Shade significa «nuevo tono», y el nombre describe bastante bien lo que estamos haciendo.
No ha aparecido una nueva clase de pigmento. Estamos viendo el resultado de combinar mecanismos genéticos que ya conocemos.
Nuestro puzle queda ahora muy claro:
b/b → Testable Chocolate
co/co → Cocoa
b/b + co/co → New Shade Chocolate
co/co + d/d → Lilac
b/b + d/d → Isabella
b/b + co/co + d/d → New Shade Isabella

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés New Shade, New Shade tan, New Shade merle y New Shade.
Pieza 7. Cream y Platinum: cuando el color se esconde
Hasta ahora hemos cambiado el color de la eumelanina: negro, blue, chocolate, lilac, Isabella… Hemos añadido unas piezas, combinado otras y observado cómo cambiaba el aspecto del perro.
Ahora vamos a hacer algo completamente diferente:
vamos a esconder el color que hemos construido.
¿Qué es un Bulldog Francés cream?
El color cream aparece cuando el perro es e/e en el locus E, una combinación que impide que la eumelanina determine el color visible del pelo.
El resultado es un manto que puede ir desde crema cálido hasta prácticamente blanco.
Pero aquí está lo interesante: un Bulldog Francés cream sigue teniendo genéticamente un color de eumelanina debajo del cream.
Puede ser genéticamente negro, blue, chocolate, lilac o llevar otras combinaciones que simplemente no vemos en el pelo.
Por eso dos Bulldogs Franceses cream aparentemente muy parecidos pueden ser genéticamente muy diferentes.
Y nuestro puzle no ha desaparecido. Simplemente hemos colocado una pieza encima que oculta buena parte de lo que habíamos construido.
¿Qué es entonces un Bulldog Francés Platinum?
Aquí entramos otra vez en la terminología utilizada por los criadores.
Platinum no es un gen independiente ni un nuevo locus de color. Es un nombre empleado para determinados Bulldogs Franceses de aspecto crema extremadamente claro en los que, además del e/e, existen otras combinaciones que modifican la pigmentación de eumelanina.
Y precisamente ahí está la diferencia que muchas veces pasa desapercibida:
un Platinum es cream, pero no cualquier cream es Platinum.
En la clasificación de criadores, para llamar Platinum a un perro no basta con que tenga el pelo muy claro. Se tiene en cuenta también el color genético que queda escondido debajo del cream y, especialmente, la pigmentación visible en nariz, labios, almohadillas y contorno de los ojos.
Por eso encontramos denominaciones como Lilac Platinum, Isabella Platinum o New Shade Platinum. El cream oculta gran parte del color del pelo, pero otras zonas pigmentadas pueden darnos pistas de lo que nuestro puzle lleva debajo.
Cream vs Platinum: ¿cuál es la diferencia?
La diferencia importante no está simplemente en que uno sea «más blanco» que el otro.
Cream describe un mecanismo genético concreto: e/e.
Platinum describe una clasificación utilizada en la cría para determinados perros cream cuyo fondo genético incluye otras modificaciones del pigmento.
Por eso intentar distinguir un cream de un Platinum únicamente por una fotografía puede llevar fácilmente a errores. Un perro muy blanco no se convierte automáticamente en Platinum, y un Platinum puede no parecer espectacularmente diferente de otro cream bajo determinadas condiciones de luz.
Una vez más, el fenotipo nos enseña lo que vemos; el test genético nos ayuda a descubrir lo que el cream ha escondido.
Nuestro puzle
Y aquí nuestro constructor se vuelve todavía más divertido.
Podemos construir un lilac, un Isabella o un New Shade Isabella… y después añadir e/e.
Visualmente, buena parte de todo aquel trabajo desaparece bajo un manto crema.
Genéticamente, sin embargo, todas las piezas siguen ahí y podrán volver a aparecer en la descendencia.

En la ilustración vemos, de izquierda a derecha: Bulldog Francés Platinum, Cream, Pink y Albino.
Pieza 8. Pink: aquí cambia nuestro puzle
Después de Cream y Platinum llegamos a uno de los nombres que más confusión pueden provocar en la genética moderna del Bulldog Francés: Pink.
Y lo primero que debemos aclarar es algo importante:
Pink no significa que el pelo sea literalmente rosa.
El término se utiliza a veces entre criadores y en anuncios de forma descriptiva para perros extremadamente claros, con manto blanco, marfil o crema y pigmentación rosada o muy reducida en la trufa, los labios, los párpados y la piel.
Pero no todo perro al que alguien llama “Pink” tiene necesariamente la misma genética.
Y aquí nuestro puzle da un giro importante.
Hasta ahora hemos ido combinando genes que modificaban, diluían u ocultaban colores: chocolate, cocoa, blue, lilac, Isabella, Cream, Platinum...
Sin embargo, en el Bulldog Francés existe también un fenotipo Pink genéticamente definido, asociado a una variante del gen SLC45A2.
Los perros con dos copias de esta variante presentan una reducción muy importante de la pigmentación y pueden tener el manto blanco o blanquecino, piel, trufa, labios y almohadillas rosadas y ojos azules.
Por tanto, cuando hablamos del French Bulldog Pink asociado a SLC45A2, ya no estamos simplemente añadiendo otra combinación de colores a nuestro puzle.
Estamos entrando en la genética del albinismo.
¿Entonces todos los perros llamados Pink son albinos?
No necesariamente.
Si pink se utiliza simplemente como una descripción visual o comercial para un perro extremadamente claro, el nombre por sí solo no demuestra albinismo.
Pero cuando hablamos específicamente del French Bulldog Pink asociado a SLC45A2, sí hablamos de una forma genética de albinismo oculocutáneo.
Por eso, ante un perro de pigmentación extremadamente clara, la pregunta más útil ya no es solamente:
«¿De qué color es?»
sino:
«¿Qué genética produce ese aspecto?»
¿Qué es un Bulldog Francés Pink?
Llegamos a uno de los términos que más confusión puede provocar cuando hablamos de colores del Bulldog Francés: Pink.
La razón es sencilla: esta palabra puede utilizarse para hablar de dos cosas diferentes.
En anuncios y entre criadores, pink se utiliza a veces de manera puramente descriptiva para perros extremadamente claros, con manto blanco o crema y pigmentación muy pálida o rosada en la trufa, los labios, los párpados o la piel. En este sentido, Pink es una denominación visual o comercial y no nos dice por sí sola cuál es la genética del perro.
Pero existe también un French Bulldog Pink genéticamente definido.
En el Bulldog Francés se ha identificado una variante del gen SLC45A2 asociada a un fenotipo caracterizado por una reducción muy importante de la pigmentación. Los perros con dos copias de esta variante pueden presentar pelo blanco o blanquecino, piel, trufa, labios y almohadillas rosadas y ojos azules.
Y aquí aparece la diferencia fundamental:
este Pink no es simplemente otro color exótico ni una versión todavía más clara de Cream o Platinum.
La variante de SLC45A2 afecta a la pigmentación de una manera diferente y está asociada a una forma de albinismo oculocutáneo descrita en el Bulldog Francés.
Entonces, ¿un Bulldog Francés Pink es albino?
Si hablamos del Pink asociado a SLC45A2, sí: estamos hablando de una forma de albinismo oculocutáneo.
Pero si alguien utiliza simplemente la palabra pink para describir visualmente a un perro muy claro, el nombre no demuestra que ese perro tenga albinismo.
Esta distinción es importante porque un Bulldog Francés puede ser extremadamente claro por otros mecanismos genéticos. Un Cream, Platinum o incluso un perro con mucha extensión de blanco puede parecer casi blanco y presentar algunas zonas de pigmentación clara sin ser por ello albino.
Por tanto, no podemos diagnosticar albinismo únicamente por una fotografía ni por el nombre que aparece en un anuncio.
¿Qué es realmente el albinismo?
El albinismo no es un color de pelo.
Es un conjunto de alteraciones genéticas que afectan a la producción o cantidad normal de melanina, el pigmento que participa en la coloración del pelo, la piel y los ojos.
Esto explica por qué blanco y albino no son sinónimos.
Un perro puede tener el pelo blanco debido a otros genes y conservar una pigmentación normal en la trufa, los labios, los párpados, las almohadillas y los ojos. En el albinismo, en cambio, existe una alteración del propio sistema de pigmentación.
Además, la melanina no cumple únicamente una función estética. También participa en el desarrollo normal del sistema visual, por lo que algunas formas de albinismo pueden tener consecuencias que van más allá del aspecto del perro.
¿Cómo podemos saber si realmente es el Pink asociado a SLC45A2?
Aquí tenemos una ventaja importante: existe un test genético específico para la variante conocida en el Bulldog Francés.
Por eso, cuando hablamos de reproducción, resulta mucho más preciso decir que un perro ha sido identificado genéticamente como Pink asociado a SLC45A2 que clasificarlo únicamente por su aspecto.
Y podemos quedarnos con una regla muy sencilla:
Un perro blanco no es necesariamente albino.
Un Cream no es albino por ser claro.
Un Platinum no es una forma de albinismo.
Y la palabra Pink, por sí sola, tampoco demuestra albinismo.
Pero el French Bulldog Pink asociado a SLC45A2 sí corresponde a una forma genética de albinismo oculocutáneo.